Lo bueno, si breve, dos veces bueno.
Baltazar Gracián , allá por 1647.

Esa es mi pretensión con este blog, que mis palabras no me sirvan para fabricar coartadas ni para ocultar mis silencios, que, simplemente -casi nada- cuenten lo que veo y lo que siento. Claro está, compartiéndolas con ustedes, mis amigos.



jueves, 31 de marzo de 2011

Mis queridos, innumerables, y, en su noventa y nueve por ciento, desconocidos seguidores (*); acabo de leer una entrevista que -a pesar de estar fondeado como ayer les anuncié- quiero comentarles en un plís plás.
Iván Thays dice cosas muy interesantes. Sus ideas de la vanidad, o sobre el éxito y el fracaso, dan para sentarse un buen rato con ellas. Y por supuesto lo haré. En otro momento. Ahora quiero resaltarles sus opiniones con respecto a los blogs y a los "feisbús". Se las adjunto. Coinciden en gran medida con lo que ayer traté de explicarles.
El tipo de blog en el que me he embarcado es un antigualla, y yo un novato que, aunque sepa donde queda babor y estribor, no por ello atino con las bordadas. Mi blog no funciona para guardar mis cosas, y mucho menos para compartirlas con ustedes. Tengo el cuaderno de bitácora repleto de carpetas numeradas por semanas, desde la 3ª, allá en enero, fecha de la botadura, hasta la actual, la 13ª, que acaba en dos días, sin que aún sepa que hacer con ellas, como estibarlas. Imagínense en el lío que me meto si tratase de comentarlas. Como les dije, aprovecharé que mi ancla a agarrado bien -seguro que sobre roca a juzgar por la firmeza de su comportamiento-, y, sin prisas, veré como me echo de nuevo a la mar. Porque navegar quiero navegar.
Evidentemente el aparejo que llevo no es el apropiado, quizás debo dejar atrás el cangreja, por mucho que me guste, y envergar el marconi, buscando con ello hacerlo más maniobrero; y ya veremos que rumbo tomo.

Yvan Thays:



(*) Una vez releída la primera línea de esta nota no me queda muy claro que se entienda que se trata de una broma. ¿O sí?.
Es evidente que sí para ese uno por ciento que sí conozco -y ellos a mí también-, pero, por si acaso hay algún recién llegado, que vendría a sumar un notable cero coma uno al uno por ciento antes mencionado, le aclararé que sí, que es una broma, que lo de "innumerables seguidores" es un suponer; esas cosillas que me invento para reírme conmigo mismo.

Hasta la próxima.

martes, 29 de marzo de 2011

Fondeo en Islandia.

No es fácil mantener vivo este blog, mi blog. Han pasado pocos meses desde su botadura, y no avanza, parece que navega en calma chicha. Y no será porque a este mundo le haya dado por pararse con el fin de que se baje quien lo desee. ¡Que va!, muy al contrario, se mueve como un diablo sin pausa ni casi concierto sea por el este o por el oeste, sea en las latitudes australes o en las septentrionales; mientras, que remedio, mi bergantín informático lo hace a ritmo del papel y lápiz.
Acontecen tantas cosas con tanta rápidez que, leer, informarme, contrastar, y no digamos, comentar, son preciosas tareas que, si quiero hacerlas medianamente bien, necesariamente tengo que abordarlas con toda parsimonia. Paso por momentos en los que pienso que quizás sea mejor reducir trapo, pero los vientos son los vientos, y hay situaciones como las actuales en las que, aunque decida navegar a palo seco, no tengo manera de conseguir que los imbornales den avío a tanta agua. Quizás sea mejor echar el fondeo. Eso sí, en este caso por la proa, de tal forma que se mantenga atento a cualquier cambio. Fondearlo o agruparse con otros.
Hay blogs de todo tipo, preciosos la mayoría de ellos, de política nacional o internacional, filosofía, historia, ciencia, cine, música, literatura. Todas las actividades humanas están navegando día a día por estas redes. No tiene sentido repetir en este blog lo que mucho mejor se ha escrito en otro lugar. Ante ello, dado el guirigay en el que me he metido, tengo varias opciones: O me especializo, o muero. O soy mejor, o no sobrevivo. O, voy a lo mío de la mejor manera que puedo. Las dos primeras no me cuadran. Tufan a una carrera en la que no quiero participar. Me quedo con la tercera opción, a sabiendas de que ello me lleva a seguir con el papel y lápiz.
Para lo inmediato, lo que considere urgente, pincharé en la pestañita del "feisbú", y, en menos de un suspiro aquello que quiero divulgar recorrerá todos los mares, principalmente estos virtuales en los que soy un novato.
Hasta la próxima. Marineros somos y en la mar andamos. Por lo pronto fondeo en Islandia. Quiero ver que andan haciendo por allí. Creo que en esa latitud, 63º 30', los viejos vikingos están abriendo un buen camino, el mismo que buscan tantos árabes bastante más al sur.

Islandia:

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Crimenes/economicos/humanidad/elpepuopi/20110329elpepiopi_4/Tes

martes, 22 de marzo de 2011

Poesía

No le sigo la pista a las efemérides, pero hoy, de casualidad, me entero que coincidiendo con el equinoccio de primavera, 21 de marzo, se conmemora el Día Mundial de la Poesía. Así, con mayúsculas.
¿Y que tiene que ver la poesía con la primavera?, me pregunto.
Podría contestar que nada hay más lejano que una cosa de la otra; pero no me atrevo a hacerlo. Aunque lo intuya.
Después de estar un buen rato dando vueltas con mi ordenador he encontrado tantas y variopintas respuestas que ni se me ocurre adelantarles alguna. Eso sí, al menos ahora les hago saber, por si no lo sabían, que la poesía tiene también su día.
Cuando niño, y aún sigo en mis trece, siempre respondí que mi libro en una isla desierta sería de poesía.
¿Porqué?
Quizás porque la vea como aquello que mejor, y de manera más comprensible, consigue acercarse a los anhelos y desvelos de cada uno.

Les copio un enlace que les llevará a otro y a otro....

martes, 15 de marzo de 2011

Artículos


En el Babelia de este sábado pasado hay uno, dos, tres, ..., artículos fantásticos, bien escritos, y con tanta fuerza de futuro que no sé como no revuelven el aburrido presente. ¿Aburrido presente? No. Me he explicado mal. Nuestro presente es de todo menos aburrido. Quería referirme al parloteo de tópico tras tópico con el que nos encontramos un día sí y el otro también casi en cualquier sitio.
Les he seleccionados cuatro enlaces, pero les recomiendo leer todo este último Babelia. De cabo a rabo. Ya lo comentaremos.

J.Gomá: "Súbdito por fuera, libertario por dentro"

Baricco: “Hemos perdido el coraje y la capacidad de soñar”:

A. Muñoz Molina “Vidas adultas en el cine”.

J. Marias.



lunes, 14 de marzo de 2011

Tsunami

Foto del mensaje
Hemos visto las imágenes, incluso en riguroso directo. ¿Adjetivos? No los encuentro. Catastrófico, trágico, estremecedor... ¿A que se quedan cortos? ¿Será por el uso y abuso que hacemos de ellos?
Hoy escribe Lluis Basset que ya podemos ver el fin del mundo en nuestras pantallas justo en el momento en que este tenga a bien ocurrir, cito de memoria, ya que ese "a bien" prefiero pensarlo como bienvenida del nuevo mundo. ¿O no vemos también en directo como caen los tiranos?
Ayer, en "Redes", TV2, oportunamente, Ken Robinson decía que ahora -como nunca en nuestra historia, una vez liquidado nuestro engreimiento-, es cuando ya somos conscientes, o podemos serlo, de nuestro lugar y dimensión en la Tierra y en el Universo. ¿Pies de barro? Sí; y pienso que hacemos bien en no olvidarlo. Nos va en ello no la permanencia de aquel mito de la creación, sino nuestra supervivencia, creatividad y solidaridad. Pienso.

Ken Robinson:

http://educaetica4.blogspot.com/2011/03/ken-robinson-habla-sobre-el-sistema.html

domingo, 6 de marzo de 2011

Cisne negro.



No es de la película sobre lo que quiero escribirles; me la han recomendado, pero aún no la he visto. El motivo de esta entrada es adjuntarles un excelente artículo de Francisco G. Basterra, del que subrayo el siguiente párrafo por su aplicación a tantas cosas y en tantos momentos:

..."Atravesamos una etapa de imprevisibilidad y nuestra reacción es aplicar al inusual presente las plantillas del pasado histórico. Y no sirven para entender el significado de todo esto que nos está ocurriendo".

Buscando una imagen con la que ilustrar esta entrada me encontré con un buen señor, Nassim Nicholas Taleb, y su libro:
 "El cisne negro. El impacto de lo altamente improbable".
Viendo este enlace entiendo perfectamte el porqué del título que Basterra da a su artículo. El libro de Nassim está siendo muy citado y, hasta donde he podido ver, razones no le faltan.
Les adjunto el enlace:  http://www.ellector.com/wordpress/?p=525



Es un cisne negro
FRANCISCO G. BASTERRA 05/03/2011

"La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes" (John Lennon).
Hace solo unos días descontábamos la caída inminente de Gadafi y su socialismo beduino de las masas. Como a Hitler bajo las ruinas de Berlín en abril de 1945, creíamos al líder libio encerrado en su búnker de Trípoli dispuesto al suicidio arrastrando tras él el telón y el escenario. Hoy, asistimos al previsible inicio de una guerra civil en el primer productor de petróleo de África. Tras los derrocamientos de los dictadores en Túnez y Egipto, la desaparición del atrabiliario coronel déspota que maneja Libia con mano de hierro desde 1969 cerraba en nuestro imaginario occidental el primer capítulo de las revueltas árabes musulmanas. Hillary Clinton teme que una Libia caótica se convierta en una gigantesca Somalia en la que podría refugiarse Al Qaeda. Hay tiempos en los que la historia no se mueve, pero en ocasiones, como en este inicio de 2011, la historia se acelera y repentinamente comenzamos a vivir peligrosamente. Atravesamos una etapa de imprevisibilidad y nuestra reacción es aplicar al inusual presente las plantillas del pasado histórico. Y no sirven para entender el significado de todo esto que nos está ocurriendo. La crisis desatada con la inmolación del mártir tunecino, Mohammed Buazizi, al que un policía humilló y maltrató destrozando su tenderete de venta ambulante hace solo dos meses, supera nuestro entendimiento. Nos provoca muchas preguntas y tenemos escasas respuestas. Una cosa ha quedado clara: como les pasó a los economistas con la Gran Recesión que aun sufrimos, los analistas internacionales, desde la CIA al Mosad, hasta el más modesto comentarista que trata de descifrar lo que ocurre, hemos fallado clamorosamente en la predicción y, luego, en fijar el cuándo, el cómo, y el alcance de esta primavera adelantada en el Gran Oriente Próximo. Los economistas, grandes pronosticadores del pasado, ya no están solos.
En 2007, Nashim Talib publicó El Cisne Negro, el impacto de lo altamente improbable (Paidós), lectura recomendable en estos momentos. El cisne negro es un suceso con tres atributos: una rareza fuera de las expectativas normales, difícil de predecir; su impacto es muy grande; a pesar de su imprevisibilidad, tendemos a inventar explicaciones de su existencia después del hecho. Lo que está ocurriendo desde el Atlántico marroquí hasta el golfo Pérsico, la revolución árabe, sin líderes, ni partidos, ni programas revolucionarios, es un cisne negro. Ya ha provocado la caída de dos regímenes. Hay que darle tiempo. Lo que no sabemos sobre ella es más importante que lo que sabemos. Este espacio de gran desorden de Oriente Próximo y norte de África produce una tercera parte del petróleo mundial. Durante el último medio siglo, Estados Unidos y Europa hemos tratado a Oriente Próximo como una colección de grandes gasolineras: la saudí, la iraquí, la iraní. Como escribe Thomas Friedman en el New York Times, a los reyes y dictadores que han gobernado durante décadas manteniendo al mundo árabe aislado de la historia, les pedíamos "mantener abiertas las mangueras, bajos los precios del petróleo, no molestar demasiado a los israelíes, a cambio de hacer lo que quisieran en sus países" Pero esto ha concluido y los árabes regresan a la historia. No sin convulsiones.
Vamos a pagar un precio por ello. Esta semana el comisario europeo Joaquín Almunia decía que el precio a pagar por la libertad en el creciente árabe, un petróleo a 110 o a 120 dólares, es soportable y merece la pena. A España cada subida de 10 dólares le supone 10.000 millones de euros anuales más en su factura energética. La crisis se produce cuando la economía mundial recobraba el pulso; coincide con el repunte de la inflación, la subida de los precios de los alimentos y una amenazante, sobre todo para nuestro país, próxima subida de los tipos de interés en Europa. Ya estamos hablando de una nueva conmoción del petróleo y recordamos que la mecha siempre estuvo en Oriente Próximo. La historia no se repite, pero a veces rima, decía Mark Twain. ¿Están a salvo las petrocracias de la península Arábiga? ¿Cómo gestionará la crisis, ya abierta en su vecina Bahréin y despuntando en Omán, el enfermo rey de Arabia Saudí, Abdalá Bin Abdelaziz, de 86 años? Otro cisne negro. No estábamos preparados para esto. Ahora toca improvisar, parchear el globo, cuando tocaba hace ya tiempo haberse planteado en serio la excesiva dependencia del petróleo. Vale para España, para Europa, para Estados Unidos. Vivimos al día, la mejor manera de vivir peligrosamente. Confiemos en la sabiduría china de Zhou Enlai que, inmutable, cuando le preguntaron a mediados del siglo pasado el significado histórico de la revolución francesa respondió: "Es demasiado pronto para decirlo". Y esta revolución solo tiene dos meses.
fgbasterra@gmail.com

viernes, 4 de marzo de 2011

Viernes.



De viernes a viernes y, como en aquel juego, me toca.

Otra semana intensa, de las de dar y regalar. Si alguien deseaba sentir de cerca lo que es un cambio en la historia aquí lo tiene; día a día y calentito. Rebeliones a babor, y la gran estafa por estribor. Y eso sin mirar arriba o abajo. Si lo hiciéramos nos encontraríamos en la cofa con la soberanía alimentaria, cada vez más cerca de una entelequia, y por la quilla esa marea que sube y sube. ¿Y dónde coloco el menguante petróleo? ¿Quizás en los paraísos fiscales y así, al calentarse un poco, aparenta que queda para unos años más? ¿Y…? mejor no sigo, porque entre corrupciones varias y las gripes de las farmacéuticas, me voy a aturullar.
Eso sí, quedamos nosotros…y las revoluciones, éstas que nos mantienen en vilo, y las próximas. Pero siempre nosotros. Este es el valor más seguro, el único que no cotiza en bolsa, el único que se sigue haciendo las mismas preguntas de siempre, pero que, a fuerza de acumular respuestas erróneas, cada vez estamos más cerca de acertar. Por ejemplo me parece un acierto lo que están diciendo Franco Ingrassia o Eugenio del Río. También son dignísimas las películas “Sin retorno” y “Winter`s Bone”. O las cosas de la Fundación Contamíname. Ayer asistí al concierto “Mujeres Frontera” organizado por ella…¡Bravo!
Como ven esta semana ha estado bien servida, sin mencionarles los trasteos que me traigo con la Tertulia 2084. Si entro en materia seguro que me preguntarán: "Pero tú, ¿estudias o trabajas?" y me resultaría complicado explicarles que hago todo a un tiempo. Además de aprender a querer a Bea.

F. Ingrassia:



Eugenio del Río:


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