El lastre no siempre sobra. En tierra, cuando entramos en dique seco para limpiar fondos, el lastre sí que es un estorbo, es lo primero que hay que retirar para limpiar y calafatear la sentina; pero, navegando, se torna imprescindible. El barquito debe ir bien adrizado y encontrar el lastre oportuno puede ser una tarea que dure toda una vida. No es lo mismo el norte que el sur ni una mar calma a otra arbolada. Navegar en todas las circunstancias nos obliga a saber de mástiles, velas y crucetas, y no menos de la osa mayor o la cruz del sur, pero también sobre el peso que cargamos sobre las cuadernas. Como ven no es poco y lleva su tiempo combinar sabiamente tantas variables. No siempre se consigue y de eso da fe el patio de los cangrejos.
Hoy voy a subir a bordo un enlace, el blog "Andando", y lo situaré en la aleta de estribor. Noto algunas guiñadas en esa banda cuando navego a un descuartelar.
"Andando" es el blog de mi primo Chencho. Mi primo el campesino.
¿Vieron la película "Conversaciones con mi jardinero? Ahí aparece él, u otro como él, cultivando tomates, calabazas y oyendo a Mozart. Y, principalmente, mostrándole a su amigo como separar el grano de la paja.
Eso mismo hace Chencho conmigo.
El enlace de "Andando":

2 comentarios:
Hola compañero. Gracias por pasar de lo privado a lo público, gracias por la honradez, la transparencia, la sinceridad. A navegar te seguiremos. Abrazos.
Hola Primo. Gracias por tus cariñosas palabras. Yo también te tengo enlazado en mi blog para seguirte de cerca.
Saludos
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